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Contrato de Comisión ¿sólo inscrita tiene efectos?

Es incorrecto el criterio del TFJFA que señala que el contrato de comisión mercantil sólo tiene efecto fiscal si se inscribe ante el Registro Público del Comercio.

El mundo de los negocios es sumamente cambiante y vertiginoso, por ello, para tratar de regular y abarcar la mayoría de las relaciones comerciales es que existe una gran variedad de contratos mercantiles que auxilian a las partes a darle certeza a sus operaciones.

El contrato de comisión mercantil, en nuestros días, resulta conveniente para algunos sujetos que debido a su objeto social o actividad les favorece para apuntalar su negocio y ofrecer un servicio de calidad a sus clientes, pero los empresarios que pretenden utilizar esa figura jurídica se cuestionan si para efectos fiscales deben cumplir con ciertos requisitos al momento de perfeccionarse ese tipo de convenios.

El contrato de comisión mercantil consiste en encargar a una persona (comisionista) vía mandato, la realización de uno o más negocios de naturaleza mercantil a cuenta de otra (comitente), de conformidad con el artículo 273 del Código de Comercio (CCo).

  • personales:
    • comitente, es la persona que encarga la gestión de un negocio, quien puede actuar personalmente, en cuyo caso es necesario que tenga capacidad civil para contratar (de goce y ejercicio), o puede hacerlo a través de su representante legal, mas él también debe ser capaz para ejercer el comercio
    • comisionista, es la persona que ejerce actos de comercio, a nombre de otro o propio, pero siempre por cuenta de un comitente
  • real, el contenido de la comisión es cualquier acto de comercio (artículo 75 del CCo)
  • Sus requisitos formales (artículo 274 del CCo) son:
  • el contrato puede ser escrito o verbal (ratificado antes de concluir el negocio por escrito)
  • no es necesario constituir en escritura pública, poder para que el comisionista desempeñe su encargo
  • es bilateral
  • oneroso

El contrato de comisión mercantil consiste en encargar a una persona (comisionista) vía mandato, la realización de uno o más negocios de naturaleza mercantil a cuenta de otra (comitente)

No obstante las formalidades indicadas derivadas de la legislación específica aplicable, para considerar legalmente válido el acuerdo relativo a una comisión mercantil, en reciente criterio emitido por la Sala Regional del Caribe del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA), se determina que existen contratos de esa naturaleza donde se convienen, entre otros actos, el:

  • cobro de servicios de hotelería, expedición y firma de facturas y documentos
  • depósito y retiro de circulante que fuese necesario en las cuentas de la comisionista en lugar de las de la comitente
  • efectuar actos necesarios para el cumplimiento del objeto de la comitente

En ese supuesto, es necesario inscribir el contrato en el Registro Público de Comercio (RPC), al tratarse de un documento cuyo tenor y autenticidad debe ser notorio, por ende, la falta de registro del contrato de mérito, en términos de los artículos 3o, fracción II, 16, fracción II, 27, 75, fracciones X, XII y XXV del CCo, sólo vincula a sus firmantes sin trascender al aspecto fiscal. Así, es válido que la autoridad hacendaria lleve a cabo sus facultades de comprobación y efectúe la determinación respectiva, es decir, sin reconocer la validez del convenio señalado, razonamiento recogido en la siguiente tesis visible en la Revista del TFJFA, número 38, febrero 2011, Sexta Época, página 426:

COMISIÓN MERCANTIL.- EL CONTRATO MARCO EN QUE SE SUSTENTA DEBE INSCRIBIRSE EN EL REGISTRO PÚBLICO DEL COMERCIO PARA EFECTOS FISCALES.- De conformidad con lo dispuesto en el artículo 273 del Código de Comercio, la comisión mercantil es el contrato consistente en encargar a una persona (comisionista) vía mandato, la realización de uno o más negocios de naturaleza mercantil a cuenta de otra (comitente). De igual forma, de los artículos 3º, fracción II, 16, fracción II, 27, 75, fracciones X, XII y XXV, de dicho Código, se desprende que las sociedades constituidas con arreglo a las leyes mercantiles se consideran comerciantes; que éstos están obligados a inscribir en el Registro Público de Comercio, los documentos cuyo tenor y autenticidad deben hacerse notorios; que la falta de registro de los actos cuya inscripción sea obligatoria tiene como consecuencia que los mismos sólo produzcan efectos jurídicos entre los que participan en su celebración sin que puedan producir perjuicio a tercero, el cual puede aprovecharse de ellos en lo que le sean favorables; que se reputa como actos de comercio a las empresas de comisiones, las operaciones de comisión mercantil y cualquier otro acto análogo a los citados. En ese tenor, si en un contrato de comisión mercantil se convienen, entre otros actos, el cobro de servicios de hotelería, expedición y firma de facturas y documentos, el depósito y retiro de circulante que fuese necesario en las cuentas de la comisionista en lugar de las de la comitente, así como aquellos actos necesarios para el cumplimiento del objeto de esta última, es de considerar que tal convenio sí es trascendente y por ende, la comisionista (en su carácter de comerciante) está obligada a inscribirlo en el Registro Público de Comercio pues es claro que se trata de un documento cuyo tenor y autenticidad debe ser notorio, ya que representa el eje de su actuación, situación que en materia tributaria tiene gran alcance, tan es así que con base en dicho acto jurídico, la comisionista podría demostrar que no estaba obligada al entero de las contribuciones que generaron los ingresos obtenidos supuestamente con motivo de las operaciones que efectuó a cuenta de la comitente. En ese sentido, la falta de registro del contrato de mérito, en términos de la legislación comercial aludida, lleva a concluir que el mismo sólo produce efectos jurídicos entre el comitente y la comisionista sin que pueda producir perjuicio a terceros; el cual, sí puede aprovecharse de ellos en lo que le sea favorable, por ende, la autoridad fiscal, la cual goza de un interés más privilegiado que el de los terceros, puede llevar a cabo sus facultades de comprobación y efectuar la determinación debida teniendo presente que un contrato de comisión mercantil no registrado sólo vincula a sus firmantes sin trascender al aspecto fiscal de las mismas.

Juicio Contencioso Administrativo Núm. 257/09-20-01-3.- Resuelto por la Sala Regional del Caribe del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, el 3 de noviembre de 2010, por unanimidad de votos.- Magistrado Instructor: Alberto Romo García.- Secretario: Lic. Marcos Gutiérrez Martínez.

Tal razonamiento es incorrecto, aunque si bien todos los comerciantes están obligados de manera general a inscribir en el RPC los documentos cuyo tenor y autenticidad deben hacerse notorios, no menos cierto es que existe disposición específica que regula las formalidades a las cuales estará condicionado ese tipo de contrato para considerarlo legal (artículo 274 del CCo), o sea, sólo es necesario contar con el contrato por escrito, sin requerirse elevarlo a escritura pública, menos inscribirlo en el RPC para deducir de ahí su existencia, por lo tanto, no le resulta aplicable un precepto genérico (artículo 16, fracción II del CCo).

Por otro lado, se entiende por hechos notorios aquéllos que por el conocimiento humano se consideran ciertos e indiscutibles, ya sea que pertenezcan a la historia, ciencia, naturaleza, así como a las vicisitudes de la vida pública actual o a circunstancias comunes conocidas en un determinado lugar, de modo que la persona de ese medio esté en condiciones de saberlo.

Desde el punto de vista jurídico, el hecho notorio es el acontecimiento de dominio público conocido por todos o casi todos los miembros de un círculo social donde ocurrió, definición sostenida en la jurisprudencia número P./J.74/2006, visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXIII, junio de 2006, página 963:

HECHOS NOTORIOS. CONCEPTOS GENERAL Y JURÍDICO. Conforme al artículo 88 del Código Federal de Procedimientos Civiles los tribunales pueden invocar hechos notorios aunque no hayan sido alegados ni probados por las partes. Por hechos notorios deben entenderse, en general, aquellos que por el conocimiento humano se consideran ciertos e indiscutibles, ya sea que pertenezcan a la historia, a la ciencia, a la naturaleza, a las vicisitudes de la vida pública actual o a circunstancias comúnmente conocidas en un determinado lugar, de modo que toda persona de ese medio esté en condiciones de saberlo; y desde el punto de vista jurídico, hecho notorio es cualquier acontecimiento de dominio público conocido por todos o casi todos los miembros de un círculo social en el momento en que va a pronunciarse la decisión judicial, respecto del cual no hay duda ni discusión; de manera que al ser notorio la ley exime de su prueba, por ser del conocimiento público en el medio social donde ocurrió o donde se tramita el procedimiento.

P./J. 74/2006

Controversia constitucional 24/2005. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. 9 de marzo de 2006. Once votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretarios: Raúl Manuel Mejía Garza y Laura Patricia Rojas Zamudio.

El Tribunal Pleno, el dieciséis de mayo en curso, aprobó, con el número 74/2006, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a dieciséis de mayo de dos mil seis.

Entonces, en una comisión mercantil no es necesario que toda una clase social se dé por enterada de la operación perfeccionada vía ese contrato por dos sujetos que incluso pudiera ser que no comparten el mismo círculo de negocios.

En una comisión mercantil no es necesario que toda una clase social se dé por enterada de la operación perfeccionada vía ese contrato por dos sujetos que incluso pudiera ser que no comparten el mismo círculo de negocios

Para probar la existencia de una relación derivada de esa clase de contratos, sólo se acreditarán los siguientes elementos, que:

  • los actos realizados fueron transitorios, aislados, y que sólo accidentalmente crearon dependencia entre el comisionista y el comitente
  • la duración del contrato estuvo limitada al tiempo necesario para la ejecución de los actos
  • los actos verificados fueron precisamente de comercio

Así, carece de sustento el criterio de la Sala del TFJFA, al señalar que es necesario inscribir el contrato de comisión mercantil ante el RPC para que se le pueda dar valor para efectos fiscales.

Para cualquier gestión relacionada a las Comisiones Mercantiles, quedamos a tus órdenes. Sólo contáctanos para poder asesorarte, y no dar paso en falso en los negocios.

Cordialmente,

CP. Juan David Ortiz Gómez, Mtro. AT

Director, InteligenciaCM

juan@inteligenciacm.com

@JDavidOrtizG

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